martes, marzo 06, 2007

Para un amigo eterno...

En tu mirada impasible se escondían ojos de ternura,
Oh, cómo es duro hablar en pasado de tí, felino cariñoso!
Me esperabas cada mañana en mi puerta con ansias de locura,
Y cuando salía me mirabas altivo, maullabas lleno de gozo!

El atún matinal no era lo único que esperabas,
Mas un gesto de cariño que te recuerde que eres grande!
Y qué fácil, gatito hermoso, referirme a tu grandeza en presente
Pues allá, donde sea que te encuentres, seguirás siendo grande,
Y tu recuerdo será una guía para seguir adelante!






TE QUIERO SHAMPOO